'La Virgen Roja': la revolución de Hildegart

19.12.2024

Marta Alcalá

Cartel de la Película | Fuente: Elástica Films
Cartel de la Película | Fuente: Elástica Films

Un caso real llevado a la gran pantalla de la mano de Paula Ortiz y Elástica Films

El 9 de diciembre de 1914 nace Hildegart Rodríguez, la Pigmalión española, en la capital española. La vida de esta joven estuvo conducida por su madre, Aurora Rodríguez, con el fin de crear la primera mujer perfecta, la primera mujer libre. En otras palabras, Aurora buscaba que Hildegart fuera la mujer del futuro. Su destino estuvo escrito desde su nacimiento: debía ser la primera niña eugénica y debía liderar la revolución de las mujeres. Dedicó sus años de vida a educarla para ser una de las mentes más brillantes del país y un referente del feminismo.

Sin embargo, con 18 años la joven comienza a explorar su libertad, desmarcándose del nido materno. Debido a ello, es asesinada por su madre mientras dormía en 1933. "El escultor, tras descubrir la más mínima imperfección en su obra, la destruye", justifica Aurora. Una historia escalofriante, en la que la realidad supera a la imaginación. Sin duda, uno de los casos más deslumbrantes y silenciados de la historia española, llevado a la gran pantalla de la mano de Paula Ortiz.

Ortiz, directora con grandes inquietudes intelectuales y sociales, ha conseguido transmitir a la perfección la corta vida de Hildegart, ya que conocía al personaje a la perfección desde su época universitaria. Cuando la productora Elástica Films le planteó el desafío de dirigir el film, esta gran profesional no solo ha sabido reflejar la tenebrosidad de la historia, sino que ha plasmado a la perfección el simbolismo que engloba la figura de Hildegart. Más aún, su propio simbolismo, tan único de su cine, en el que quizá hasta ahora sea su proyecto más personal. Sin duda una película redonda, la mejor, hasta ahora, de su filmografía.

'La Virgen Roja' ha conseguido expresar esa fuerza y desenfreno gracias a la inmejorable elección del elenco actoral. Najwa Nimri, en su inmersivo papel de 'La madre de Frankestein' ha ido más allá de la actuación y ha logrado uno de los mejores trabajos de su carrera. En otro contraste con Alba Planas, interpretando a la dulce y niña Hildegart, que quiere, pero no puede. Indudablemente la interpretación más espectacular de la película, saliendo de la pantalla y adentrándose en la piel del espectador. También a destacar el resto de los participantes en la obra. Aixa Villagrán, como Macarena, y Patrick Criado, como Abel Velilla, proporcionan una brisa de realismo y cercanía, muy necesaria en la excepcional trama, que recuerda al mundo real, con sus problemas e imperfecciones.

Aurora y Hildegart Rodríguez | Fuente: Elástica Films
Aurora y Hildegart Rodríguez | Fuente: Elástica Films

Incluso los recursos visuales y narrativos son excepcionales. El símil con el maniquí, que se desquebraja poco a poco, intercalado con los picos de la trama y el desarrollo de los personajes es digno de mención. Los planos en movimiento que añaden ese factor de duda y suspensión son un gran acierto, incluyendo al espectador de otra forma dentro del film. La metáfora detrás de los colores negro, como reflejo de libertad y diferenciación con el resto del mundo; blanco, mostrando pureza e inocencia; y rojo, haciendo aparición en momentos necesarios, relacionándolo con el amor, o con la sangre, de una virgen que es socialista. Los juegos de luz y sombras, previstos hasta el más mínimo detalle, y la gran elección sonora, escalando tensión hasta el final del desarrollo. Con una coda muy bonita y simbólica: la procesión de la Virgen Roja por las calles de la revolución, por su ciudad, Madrid.

La trama como culmen de la película. Ese tratamiento tan seco del feminismo previo a la II República española, con esa concepción tan vaga de la lucha por la igualdad y ese temor al poder de Hildegart, tan necesario para la crítica social. De nuevo, el papel de Aurora, con ese fanatismo y radicalización de las ideas extremo viajando al presente. Y, finalmente, el amor. La historia de Hildegart y Abel Velilla, profunda y conexa, y la de la joven con Macarena, la empleada del hogar, la representación de una madre sin serlo. "Sin amor no hay revolución", concluye Hildegart, jardín de la sabiduría, antes de su trágico final a manos de su madre

Share
© 2024 Folklore con ratones coloraos. Todos los derechos reservados.
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar